- Yo nací en un pueblecito situado en la campiña de Jaén, de apenas 2000 habitantes y nunca me sentí integrada en ese ambiente, mis pretensiones estaban por lo general delante de las de mis amigos, me refiero al tema de la libertad, la forma de vestir, la forma de pensar... hubo gente que me dijo que como podía ser así, que por lo general la gente de los pueblos era más cerrada a la hora de tratar ciertos temas... yo simplemente me encogía de hombros y sonreía, nunca me entendieron, llegé a creer que era como Ícaro, que al querer volar demasiado alto mis alas de cera algún día se derretirían y me daría cuenta de que todas mis fantasías y pensamientos de futuro solo quedarían en eso, me daba cuenta de que cuando salía del pueblo e iba a la ciudad, me sentía feliz, integrada, comprendida... una rara sensación que nunca antes había sentido; mi madre siempre me decía que a ella le encantaban las ciudades grandes, más que nada por que no había tanto chismorreo como en un pueblo tan pequeño como el mío y creo que en parte ella fue la que me tranmitió esta forma de pensar y será por eso que a la hora de salir de mi pueblo e irme a estudiar a otra ciudad escogí la que más lejos estaba de Jaén, podría haberme ido a Granada pero era poca distancia para mí y además alli estaban todos mis amigos, no digo con esto que no quisiera estar con ellos, solamente sentía la necesidad de descubrir cosas nuevas yo sola y por este motivo decidí venir hasta Sevilla, el mismo día en el que bajé del tren me di cuenta de que esto era lo que yo quería, me sentía libre, con ganas de pasear sola por las calles, de perderme.. de salir por la noche y descubrir nuevos ambientes, en fin... aprender todo lo posible de este nuevo mundo que se abría ante mí y en eso estoy, me siento totalmente realizada aqui, cómoda, independiente, feliz... sé que este es mi ambiente y tengo claro que no quiero irme de Sevilla, mis pensamientos son terminar la carrera cuando pueda y encontrar algún trabajo aqui, cuando le cuento todas estas cosas a mi abuela se escandaliza de una forma muy graciosa diciendome que no, que me busque un trabajito allí en Jaén, pero yo tengo muy claro, por una vez en mi vida, que mi presente y mi futuro está en Sevilla; voy cada vez menos a mi pueblo y cuando estoy allí apenas salgo, tan solo para ver a mis amigos y para pasear por las calles, por que eso sí, la limpieza que se respira en el aire de mi pueblo aqui en Sevilla es imposible encontrarla.

En fin, que con apenas 3 años que llevo fuera de Jaén me siento una chica de ciudad, creo que me he encontrado a mí misma y no estoy dispuesta a dejar todo esto.